
San Esteban fue el primer y único puerto carbonero de España y tuvo su auge de actividad a principios del S. XX cuando se construye la línea férrea Fuso de la Reina – San Esteban de Pravia para transportar el mineral de carbón al puerto para ser trasladado a industrias siderúrgicas en el País Vasco.
De esta época se conservan perfectamente restauradas las grúas y los cargaderos que servían para la descarga del mineral.